San Miguel de Allende

Pasear por las calles de San Miguel, ciudad natal del libertador Ignacio Allende, nos permite vivir una de las facetas más fascinantes de nuestro País: la convivencia de los mundos, el conflicto intrínseco de la superposición de culturas constituido como la esencia misma de una cultura.
A primera vista nos encontramos con una ciudad colonial encantadora en un valle árido, rodeada de nopales en flor y bellas fincas coloniales con sus campos de trigo. Levantada en las faldas de las colinas, su estructura urbana debió adaptarse a los aspectos topográficos del terreno; así, las callecitas empedradas suben y bajan, y sobre todo, para el visitante ocasional, suben.


Casi todas las casas se apoyan sobre una pendiente como escalones en una colorida escalera, y cualquier fotógrafo se vería tentado de hacer un libro sólo con las puertas y los portones de San Miguel. Por todo esto y por su historia, la ciudad fue declarada Monumento Nacional.
Hombres y mujeres indígenas (otomíes y chichimecas) llegados desde poblaciones cercanas, se pasean por las calles, ellas con sus rebosos y sus canastos, y ellos usualmente llevando cosas que han comprado o que van a vender. Van y vienen del mercado, o van y vienen de alguna de las iglesias barrocas y churriguerescas de San Miguel. Se congregan a rezar en el Oratorio de San Felipe Neri.

 

San Miguel de Allende

 

Localización:

San Miguel de Allende se localiza al norte de la ciudad de Guanajuato.
Cómo llegar:

San Miguel de Allende se localiza a cuatro horas del DF, y a una hora de Guanajuato y de Querétaro. Para llegar desde Guanajuato puede tomar la carretera 110 a Dolores Hidalgo y tomar la desviación a San Miguel por la carretera 51, o bien desde Querétaro, por la carretera 45, tomando la desviación a la altura de Apaseo el Grande rumbo a San Miguel por la carretera 51. También puede llegarse desde el DF en autobús, por las empresas ETN, Primera Plus, Pegasso Plus, Omnibus de México, que salen de la Terminal de Autobuses del Norte.
Cuándo ir:

Todo el año es buena temporada
Dónde comer:

un ínfimo muestrario de la diversidad de opciones: Delicatessen al Teatro, frente al Teatro Angela Peralta, con tés, carnes y quesos importados. La Coronela, un clásico tradicional de San Miguel. El Catrín, carnes y especialidades. Petit Four, horno y panadería fina, café y vino. Nirvana, nueva cocina mexicana. Rincón de Don Tomás, cocina mexicana auténtica y original (en el Jardín). Bugambilia, fundado en 1945, una tradición de San Miguel. Casa Payo, parrilla argentina (Zacateros 26). L’Invito, recetas italianas auténticas.
Dónde dormir:

Desde hoteles como el Real de Minas, hasta posadas típicas, como la de Las Monjas. Hoteles-boutique: La Casa Quetzal y Hotel Casa Rosada. Bed & Breakfast: la Casita de las Flores
Tips:

San Miguel sobresale en algunos productos de artesanía fina, como la joyería, el trabajo en cuero y los zapatos. Algunas tiendas recomendadas: Vilar, botas, zapatos y accesorios de cuero. Azul y Plata Diseños, concepto innovador en joyería en plata (Cuna de Allende 15). Dorel Piel, artículos de cuero 100 por ciento mexicano de alta calidad. Diva, original boutique y joyería femenina.
Más información:

www.sanmiguelguide.com

Mapa:

 


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